11 Posta San Pedro Viejo


Reseña histórica

La propiedad se originó en una merced de tierras entregada por el Gobernador Francisco de Banaza y Cárdenas, en 1602, a Pedro Luis de Cabrera, hijo del fundador de Córdoba y gran propietario de la zona que ocupó cargos de teniente gobernador, alcalde, alguacil, procurador y mayordomo. A su fallecimiento, la propiedad fue heredada por sus hijos y la propiedad siguió en posesión de esta familia hasta 1689, cuando los dueños fueron Jerónima de Cabrera Salguero de Cabrera y su esposo Fernando Salguero de Cabrera, quienes la transfirieron al presbítero Juan Arias de Saavedra. A partir de aquí tuvo diversos propietarios: hacia 1718, el comerciante sevillano Manuel Noble Canelas, quien heredó la propiedad a su hijo, el presbítero José Ignacio Noble Canelas. Por problemas con la administración del lugar, el presbítero tuvo que trasferirla al capitán Juan José de Carranza, en 1762, quien la transformó en el establecimiento ganadero más destacado del norte de Córdoba. Juan José Carranza se casó con Claudia de Ávila cuyos hijos se destacaron en funciones civiles y eclesiásticas: Juan José de Carranza y Ávila fue colaborador del ejército patriota que marchaba hacia el Alto Perú y fue electo para asistir al Congreso de Tucumán al que, finalmente, no pudo concurrir. Pero su hijo, el presbítero Dr. Genaro Carranza y Cáceres fue representante por Córdoba y signatario en el Acuerdo de San Nicolás. La función de posta de la Estancia de San Pedro comenzó hacia 1760 cuando se estableció el Camino de Postas y Correos. El primer maestro, posiblemente fue Juan José Carranza. En 1795 éste rol fue cumplido por Francisco Javier Carranza quien, a su fallecimiento fue relevado por su esposa doña Rosa Cabanillas, primera mujer que desempeñó el cargo en la jurisdicción. En la hacienda de San Pedro se concentró ganado y otras provisiones para los ejércitos patriotas. Asimismo, pasaron por aquí las tropas del Ejército que marchaban hacia el Norte. A un costado de la posta fue construida una capilla que se erige en la actualidad. Aquí se venera a San Pedro, patrono de la comarca y se destaca la estatua de “San Pedrito”; se estima que fue realizada entre los años 1689 y 1699. Se destaca, en el complejo de la estancia, el tajamar.

Bibliografía
CALVIMONTE L. y MOYANO ALIAGA, A.: “El antiguo Camino Real en el Norte de Córdoba”. Ediciones del Copista, 1996.


Relatos de viajeros

Con respecto a San Pedro Viejo, en su viaje de 1859 por nuestro territorio, Burmeister comenta: “(...) El camino toma a la derecha, llevándonos pronto a la estación San Pedro, pueblito de casas limpias, con una iglesia sin torre, situada libremente en la plaza, teniendo un estanque en su costado oriental, que tal vez no fuera más que una represa. Eran las 11 y 1/2 y se había congregado allí una numerosa concurrencia que había asistido a la misa que acababa de terminar; (...) San Pedro está situado sobre una pequeña elevación, en el medio del valle, en el lado occidental de éste, y ofrece un vasto panorama sobre las alturas vecinas, cubiertas todas de palmeras, de color verde oscuro negruzco; el aspecto rígido y sombrío de este bosque produce una extraña impresión; (...) Aumenta esa vivificante impresión, la superficie acuosa bastante grande del estanque, el cual parece haber sido formado artificialmente, en el sitio más profundo de la cuenca, por la retención de las aguas de un arroyo que corre por ése lado”.

Bibliografía
BURMEISTER, Hermann: “Viajes por los estados del Plata”. Buenos Aires, 1944. Tomo II. pp 56-108 en SEGRETTI, Carlos: “Córdoba, ciudad y provincia (siglos XVI y XIX) según relatos de viajeros y otros testimonios”. Junta Provincial de Historia. Córdoba, 1973.


Atractivos en la Posta de San Pedro Viejo.

Posta de San Pedro: En el año 1760 se comienza a transitar el Camino de Postas y Correos, Camino Real al Alto Perú. La Posta de San Pedro es un ícono viviente de la historia de nuestro norte que albergó a los ejércitos patriotas, que se abastecieron en ella. También fue testigo del paso de viajeros, arrieros, mercaderes y caravanas que circulaban de Buenos Aires a Lima.

Capilla de San Pedro Viejo: Construida alrededor de 1650 a 1690, es la Capilla más antigua de Córdoba. Rodeada de palmares y ubicada junto a la Posta de San Pedro brindan a los viajeros un reparador descanso al cuerpo y un alivio que conforte su alma. 

Estancias de la Merced de San Pedro: Centenarios cascos de estancias que pertenecieron a la “Merced de San Pedro” que fuera otorgada a Pedro Luis de Cabrera en 1602. Estos cascos de estancias del siglo XIX son bellos exponentes de la arquitectura colonial.

Tumbas Verticales: Monumento funerario de origen turco, prueba de la diversidad de culturas que transitaron el Camino Real.

Iglesia de San Pedro Norte: Se inauguró en 1934, construida con el aporte de los vecinos y estancieros de la zona, sorprende por su envergadura y su fisonomía se recorta desde el Camino Real muchos kilómetros antes de arribar a la villa.

Balneario Municipal y Camping: A la vera del Río “Los Tártagos” y enmarcado por una gran arboleda se encuentra el balneario que cuenta con una pileta, espacios para acampar, asadores, proveeduría y un playón deportivo donde se practica básquet y vóley.

Hotel de Campo “San Pedro Viejo”: Con 350 años de tradición, la histórica posta sigue albergando a los viajeros. Este Hotel de Campo pertenece a la cadena internacional NA y es una propuesta para el público más exigente, con categoría 5 estrellas y variadas actividades rurales que van desde cabalgatas en “peruanos de paso” hasta clases de cocina regional.


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