09 Posta del Intihuasi


Reseña histórica

La merced de tierras fue otorgada por el gobernador Luis de Quiñónez Osorio a Pedro Arballo Bustamante, hijo de uno de los fundadores de la ciudad de Córdoba, Jerónimo de Bustamante. No es clara la sucesión luego de Arballo pero se conoce que, hacía 1716, fue dueña de Intihuasi doña Catalina de Liendo, viuda del sargento mayor Antonio Suárez de Cabrera Velazco y madre de doce hijos, que al verse imposibilitada de pagar un censo transfirió sus derechos al sargento mayor Francisco Quijano de Velasco. La Estancia ya tenía edificaciones, corrales y una capilla pequeña con muros de adobe de gran espesor. Medía 15 metros de largo por 6 metros de ancho; tenía la fachada hacia el este y fue construida alrededor de 1715 bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Hacia 1795 se celebraban aquí los oficios religiosos del curato. Aún se conservan restos de la construcción al costado de la actual Estancia. La Estancia comenzó a funcionar oficialmente como posta en 1802 cuando José Roque Carranza y Avila compró la propiedad al Monasterio de Santa Catalina que tenía éstas tierras bajo censo. Carranza y Avila organizó el servicio de postas y fue su primer maestro. Fue sucedido por su yerno Pedro José Novillo quien desempeñó el cargo por varios años. Hacia 1853 la propiedad fue transferida a Manuel Ignacio Benítez aunque la misma ya se encontraba en decadencia.Probablemente siguió funcionando como posta hasta 1871, en que el Gobierno de la Provincia, a través del Departamento Topográfico, nombró los parajes que serían sede de postas entre Córdoba y San Francisco del Chañar; entre ellos: La Ciénaga, Intihuasi, Santa Cruz. Así, Intihuasi fue “un centro estratégico de las comunicaciones de la región”. Los acontecimientos históricos que pueden destacarse se retrotraen a 1821: luego del asesinato de Francisco Ramírez, las tropas que le dieron muerte pasaron por Intihuasi provocando grandes perjuicios, por lo que Vicente Novillo y Pedro José Novillo, encargados de la posta, pidieron al gobernador de Santa Fe, la reparación de los daños: aseguraban que aquellos que realizaron las transgresiones eran hombres de su mando. Por este sitio pasó, en su último viaje, Facundo Quiroga antes de su fin en Barranca Yaco y hacia 1841, La Madrid acampó con sus tropas en las inmediaciones, mientras era perseguido, junto a Lavalle, por el Ejército de la Confederación.

Bibliografía
CALVIMONTE L. y MOYANO ALIAGA, A.: “El antiguo Camino Real en el Norte de Córdoba”. Ediciones del Copista, 1996.


Relatos de viajeros

Burmeister relata en 1859: “Ya había oscurecido, cuando nos encontramos de pronto delante de la casa de posta, escondida entre alturas cubiertas de monte; (...)Intihuasi se encuentra en el antiguo lugar de una ranchería de indios y lleva el nombre viejo; su significado es: “Casa del Sol”; (...) alrededor nuestro todo eran cadenas de montañas desnudas con matas dispersas”.

Bibliografía
BURMEISTER, Hermann: “Viajes por los estados del Plata”. Buenos Aires, 1944. Tomo II. pp 56-108 en SEGRETTI, Carlos: “Córdoba, ciudad y provincia (siglos XVI y XIX) según relatos de viajeros y otros testimonios”. Junta Provincial de Historia. Córdoba, 1973.


Atractivos cercanos a la Posta de Intuhuasi.

En Dean Funes (a 11 Km.):

Balneario Municipal Luis Sivilotti: Un predio de cuatro hectáreas con todos los servicios, el cual está ubicado a sólo 12 cuadras del centro, con un gigantesco natatorio que es alimentado permanentemente con agua de vertiente natural.

Las Canteras Grandes: Un predio de 94 ha, a 5 km al sur de la Ciudad. Allí se extraía granito, que proveían balasto para el mantenimiento del FF.CC. Allí se encuentran veinte viviendas de estilo rústico en piedra, ladrillo y madera. Y un pequeño embalse que crean un escenario ideal para realizar cabalgatas, caminatas actualmente funciona un centro de rehabilitación de adicciones, llamado FAZENDA DA ESPERANZA, único en su tipo y primero del país.

Monumento a los Inmigrantes: Se encuentra ubicado en la Vieja Estación del Ferrocarril en memoria de los inmigrantes llegados en la primera mitad del S. XX: españoles, italianos, sirios, libaneses, yugoeslavos y judíos.

Murales Cerámicos: Suman once distinguidas obras del pintor Martín Santiago, ubicadas en un lateral de la Terminal de Ómnibus donde quedó plasmada la historia de la región.

Palacio Municipal "9 de Marzo": Impresionante casona de estilo francés que fuera levantada a principios del S. XX.

Museo Arqueológico y Paleontológico: En un predio campestre se pueden apreciar piezas arqueológicas y paleontológicas. Se destaca, con 70.000 años, un Gliptodonte.

En Villa de Tulumba (a 13 Km.):

Santuario Mariano Diocesano: El templo, situado en el corazón de la villa, parece regir con sus imponentes muros y torres los destinos de Tulumba. El acta para la construcción de este templo como la colocación de la piedra fundamental fue realizada por el Ciervo de Dios Fray Mamerto Esquiú, en el año 1881.

El Tabernáculo: La devoción de los tulumbanos ha tenido manifestaciones extraordinarias. Acto de fe cuya mayor materialización fue la colecta realizada con motivo de la construcción del nuevo altar de la Catedral de Córdoba en 1803. 

Antigua Capilla: En el centro histórico de la villa, esta capilla fue construida en los últimos años del Siglo XVII, en honor a la Santísima Virgen del Rosario, por Don Antonio de Ataide, primer poblador de esta comarca. 

Casa de la Familia Reynafé: Antigua casona que perteneció a esta familia tulumbana, cuyos miembros tuvieran una notable actuación pública en la Provincia de Córdoba.

Cristo de los Granaderos: Primer monumento de carácter religioso levantado en el país, en honor a los Granaderos del Glorioso Regimiento a Caballo del General San Martín, caídos en el Combate de San Lorenzo, entre los que se encontraba José Márquez hijo de Tulumba. 

Ermita de la Virgen Madre del Cerro: Hacia el este, a unos 5 kilómetros de la villa, se encuentra la Ermita del Cerro, donde se venera la imagen de la Virgen del Cerro, considerado el primer monumento nacional que se levantó en homenaje a las Madres de los Próceres de la República.

Plazoleta Granadero José Márquez: Inaugurada en 1942, durante la Primera semana de Tulumba, en homenaje al Granadero Tulumbano caído en el Combate de San Lorenzo en 1813. 

Tala de Fray Mamerto Esquiú: Árbol de frondosa copa, que cobijó al entonces Obispo de Córdoba, Fray Mamerto Esquiú, en los días de santa misión. 

Pileta Municipal y arroyo Suncho: El corazón de la villa está atravesado por el Arroyo Suncho, a cuya vera se encuentra el Balneario Municipal, que se convierte en un oasis de frescura en los tórridos días de verano. 

El Camino de la Cruz": Vía Crucis que nace en el portal de Vieja Capilla y culmina en el Monumento Cristo de los Granaderos, luego de un recorrido de un km. Son 14 estaciones realizadas en bellas cerámicas, cuyo recorrido puede hacerse en cualquier momento del año.

En Ischilín (a 28 Km. pasando por Dean Funes):

La Plaza de Armas: Fue el centro de la vida civil y militar de la región. Consagrada en el pasado por haber sido centro civil y militar de la zona, esta plaza conserva un algarrobo de 800 años, que aún se exhibe sin importar el paso del tiempo y donde a sus pies yacen las tropas de los Generales Lamadrid y José María Paz.

Nuestra Señora del Rosario: Construida entre 1706 y 1736, de la mano de los Jesuitas. Caracterizada por su arquitectura, fue declarada Patrimonio Nacional. Guarda en su interior un púlpito tallado con estética indoamericana y la sacristía, con las imágenes de la Virgen con el Niño y un antiguo Cristo Nazareno.

La Escuela Fernando Fader: Esta institución cuenta con bancos, escritorio y armarios de la época, al igual que la campana.

En Quilino (a 39 Km. pasando por Dean Funes):

Balneario Municipal Villa Quilino: Inmerso en un hermoso paisaje natural, rodeado por cerros, bañado de arroyos y vertientes cuyas frescas y cristalinas aguas entran y salen permanentemente por su pileta olímpica, en la que se puede realizar competencias deportivas.

Paredón del Dique: Hacia la parte de atrás del balneario municipal, enclavado en la fresca Villa de Quilino, nos encontramos con vestigios de un viejo paredón que perteneció a un dique instalado a principios del siglo pasado.

El Tajamar: Espejo de Agua, está ubicado en el área suburbana de Villa Quilino, actualmente se practica la pesca del pejerrey. Se utiliza para riego. 

Monte de las Barrancas: Es una de las Áreas Naturales creada y protegida de la Provincia de Córdoba. Este refugio cuenta con flora y fauna autóctona y su potencial biótico. Ofrece un espacio para disfrutar la naturaleza en su estado virgen. 

Capilla de la Virgen Cautiva (Cerro del Romero): Es una capilla construida totalmente en piedra, donde se encuentra la imagen de la Virgen Cautiva, patrona de la villa. Está enclavada en la cima del Cerro del Romero, al mismo que le cantó Leopoldo Lugones en sus primeros poemas, y se llega a ella mediante una escalera. Desde su cima se puede apreciar la villa en toda su extensión.

Primera Capilla del Pueblo: Se encuentra ubicado al pié del Cerro del Romero, existiendo ruinas de la misma, además por un documento, se encuentra que por el año 1611 se ejercitaba el ministerio parroquial, a cargo del presbítero Juan Sánchez.

Camping Municipal: A orillas del Río Seco a pocas cuadras del centro de la villa arbolada con asadores, electricidad, y servicios. Acceso sin cargo. 


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